Arritmia

El Ejercicio Físico puede desencadenar Fibrilación Auricular?

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El riesgo de desarrollar fibrilación auricular (FA) depende de varios factores, algunos personales: ej. edad, raza y altura; otros relacionados a la salud: ej. peso, presión arterial, tono parasimpático/simpático, diabetes, infarto anterior e insuficiencia cardiaca; otros relacionados a los estilos de vida: ej. consumo de alcohol, tabaco y actividad física; características cardiacas estructurales: ej. diámetros y presión de la aurícula izquierda; además de otros factores como síndrome de apneia/hipopneia obstructiva del sueño, alteraciones tiroideanas, etc.

La relación entre ejercicio físico e incidencia de FA no es simple. Bajos niveles de aptitud cardio-respiratoria (<6 METs) están asociados con un mayor riesgo de FA. Individuos con mayor aptitud cardio-respiratoria (7,9 ± 1,0 e 9,3 ± 1,2 METs) presentan disminución del riesgo de FA dosis-dependiente. De la misma forma, pacientes bien condicionados con FA tienen menor riesgo de recurrencia de arritmia durante el seguimiento en relación a sus controles. La carga de FA y la gravedad de los sintomas también disminuyen significativamente en pacientes que aumentan su aptitud física durante programas de entrenamiento. Aunque pacientes bien condicionados tienen un menor riesgo de FA, hay evidencias substanciales de que el riesgo de FA es mayor en atletas cuando comparados con un grupo control. Entrenamientos de alta intensidad son asociados a aumento de riesgo de FA en adultos. Tres metanálisis demostraron un riesgo de FA 2 a 10 veces mayor en atletas de endurance cuando comparados con un grupo control. Además, ejercicios vigorosos de endurance a largo plazo (≥ 2.000h de entrenamiento o ≥ 20 años de entrenamiento) fueron fuertemente asociados al aumento del riesgo de FA solitaria. Esos datos sugieren que sedentarismo o volúmenes muy intensos de ejercicio son asociados con aumento del riesgo de FA. En contrapartida, volúmenes moderados de ejercicio parecen reduzir el riesgo de esta arritmia.

Datos de 19 estudios demostraron que la relación entre ejercicio y FA presenta una curva en J. Individuos que practican entre 5 a 20 MET-hora/semana de actividad física tienen una reducción significativa del riesgo de  desarrollar FA. Pacientes sedentarios o altamente activos, 20 a 55 MET-hora/semana tienen un riesgo similar de desarrollar FA. Sobre 55 MET-hora/semana hay un aumento en el riesgo de desarrollar FA.

El mecanismo responsable por el aumento de FA entre atletas todavia no está totalmente conocido, pero varias teorias han sido propuestas. Entre ellas, créese que el ejercicio vigoroso pueda llevar a inflación/fibrosis, aumento del tono vagal, dilatación de las cámaras cardiacas, aumento de las fuerzas de cizallamiento “shear forces” etc. Todas estas alteraciones llevarían a la reducción del periodo refractario de las células auriculares, lo que propiciaría la aparición de FA.

Referencia:

Barry A. Franklin, PhD. Exercise-Related Acute Cardiovascular Events and Potential Deleterious Adaptations Following Long-Term Exercise Training: Placing the Risks Into Perspective–An Update. A Scientific Statement From the American Heart Association. Circulation. 2020 Feb 26:CIR0000000000000749. doi: 10.1161/CIR.0000000000000749. [Epub ahead of print]

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Maria Dolores Peña Cazco

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